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Pasear por la Reserva Natural

Creada en 1998, la Reserva Natural de Saint-Martin se extiende por 3.060 hectáreas y 11 km de costa en el noreste de la isla, en la parte francesa. La mayor parte está formada por la reserva marina ubicada en la plataforma continental que une las islas de Anguilla, Saint-Martin y Saint-Barthélemy. La parte terrestre de la Reserva Natural está constituida por costas rocosas, acantilados, playas y manglares. Las zonas pantanosas de la laguna de los peces y de la salina de Baie Orientale forman parte de esta zona protegida. Las islas de la costa oriental como Pinel, Petite Clef, Caye Verte, Tintamarre y los islotes de la Baie de l’Embouchure, así como el famoso Rocher Créole, frente a la bahía de Grand Case, también son parte de esta reserva. El objetivo de la Reserva Natural de Saint-Martin es preservar los cinco ecosistemas principales de la isla: arrecifes de coral, manglares, bosques de fanerógamas marinas, lagunas y bosque seco litoral.

La Reserva Natural de Saint-Martin alberga lugares únicos

Los diferentes lugares albergan una variada flora y fauna marina y terrestre, entre las que se encuentran varias especies protegidas. Los senderos invitan al caminante a recorrer los ecosistemas más importantes que forman esta gran reserva natural del Caribe. 

Los bosques de fanerógamas y los arrecifes de coral

Los fondos marinos constituyen un ecosistema muy representativo de la biodiversidad. Cuentan con bosques marinos, que desempeñan un papel decisivo en la depuración de las aguas costeras y que son un criadero para numerosas especies, que encuentran aquí refugio y comida. En Saint-Martin, estos bosques submarinos están formados por fanerógamas, es decir, plantas con flores y no con algas. Desempeñan un importante papel y tienen gran valor ecológico. Los arrecifes de coral también son un elemento fundamental para el equilibrio marino, ya que protegen la costa del oleaje y sirven de hábitat, de despensa y de refugio a miles de especies. En medio de esta selva acuática, proliferan el lambi y el erizo diadema. También aquí se reproducen numerosos peces de colores como el pez león, el pez cofre, el pez ángel y el pez loro.

Entre el Quartier d’Orléans y Oyster Pond (Baie Lucas), los visitantes pueden descubrir el observatorio de ballenas, con vistas al océano Atlántico. De hecho, Saint-Martin forma parte del santuario de mamíferos marinos de las Antillas francesas. Las ballenas jorobadas y los grandes delfines frecuentan las aguas de la Reserva Natural.

En el islote Pinel se diseñó un sendero submarino para observar, sin dañar, las maravillosas especies de peces y de corales. Es habitual encontrar las huellas de tortugas marinas, ya que diferentes especies nadan en las aguas de Saint-Martin, como la tortuga laúd y la tortuga verde.

El manglar y las lagunas de la Reserva Natural de Saint-Martin

Situados entre la tierra y el mar, las lagunas y los manglares constituyen dos ecosistemas entrelazados. Grandes extensiones de agua se mezclan con impenetrables bosques bordeados de mangles.

Las lagunas mitigan las inundaciones en caso de fuertes lluvias, protegen la costa de las embestidas del mar, decantan los depósitos aluviales y depuran el agua antes de verterla al mar. Frecuentados por cientos de aves, puedes conocer el manglar y las lagunas a través de pequeños senderos que hacen accesibles estos paisajes naturales. Aquí conviven aves grandes y pequeñas, formando una diversidad única. El colibrí, el platanero, el tirano dominicano, el rabijunco común, el charrán embridado, la pardela de Audubon o el charrancito americano forman parte del paisaje caribeño, del mismo modo que las grandes aves zancudas como la cigüeñuela de cuello negro, la garza blanca o la garceta nívea. También se puede observar el emblemático pelícano a orillas de la costa, pescando. Los trabajadores de la Reserva Natural tuvieron la suerte de avistar en la laguna Guichard tres especies bastante raras: un pato cuchara, una pareja de patos rabudos y dos patos porrón bola.

El bosque seco

El bosque seco alberga preciosos árboles y arbustos, originarios de África, pero que actualmente son típicos de las Antillas. El tamarindo, el mango, el flamboyán, la ceiba, el palo mulato y el «guavaberry» o guayabillo se extienden orgullosos en el suelo de Saint-Martin. En Saint-Martin crecen de forma natural plantas preciosas y flores extraordinarias , como las orquídeas silvestres, el hibisco o el aloe, que alegra la vista y posee muchas virtudes. Pequeñas mariposas blancas de la familia de las piérides pululan alrededor de los árboles, dando la sensación de que están cubiertos de flores. Las inofensivas iguanas, presentes incluso en los jardines privados  provocan con su aspecto prehistórico una emoción muy especial a quienes las contemplan.

Entre Anse Marcel y la playa de Grandes Cayes, en dirección a la playa desierta de Petites Cayes, puedes recorrer en dos horas y media los 4,5 kilómetros del  sendero de Froussards, el último macizo forestal costero intacto de la isla. El sendero de Froussards permite descubrir especies vegetales únicas, como el cactus «melón de costa», en peligro de extinción en el mundo, pero muy habitual en la isla. Reconocible por su protuberancia espinosa de color rojo vivo, destaca fácilmente entre las hierbas secas de la landa costera.

En el islote Pinel, un sendero de 1,5 km une las tres playas de este emblemático lugar que ilustra perfectamente el ecosistema del bosque seco. Se han instalado paneles de información y dos mesas de orientación para que los excursionistas puedan identificar las especies vegetales de la región y las aves que suelen frecuentar el lugar.

El Ranch du Galion, situado en el Quartier d’Orléans, ofrece paseos a caballo para descubrir la Reserva Natural. Siempre acompañado por un instructor cualificado, podrás conocer las plantas medicinales que crecen entre el manglar y la landa costera mientras compartes una complicidad especial con los caballos. Harás un gran recorrido en el corazón de la Reserva Natural de Saint-Martin, entre la tierra y el mar. Gracias a los caballos, cualquier terreno, incluso los más accidentados e intransitables, será el escenario donde pasar un día excepcional en la naturaleza.

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